Renzo Piano: cómo construir un castillo de arena perfecto


Ciao Ragazzx,

Renzo Piano,arquitecto y senador a vida italiano, considerado por la revista TIME (2006) una de las 100 personalidades más influyentes del mundo, además de embajador de la UNESCO y unos cuantos más etcéteras de todo tipo que te ahorro, escribió un articulo realmente notable en el “The Guardian” hace solo unas pocas semanas atrás, y se los quiero compartir y comentar.

Me encantan las artes comparadas y las disciplinas de conocimiento que a través de la especificidad de un aspecto de la vida, de un oficio o de un área, nos cuentan y trasmiten enseñanzas profundas sobre otros aspectos de la vida, trascendiendo las barreras de los idiomas e de las idiosincracias.

En ese articulo Piano nos habla de como fue perfeccionando su técnica para construir un castillo de arena perfecto.

Sí, tal cual lo leíste: uno de los más importantes arquitectos de todos los tiempos que nos enseña a construir un castillo de arena en la playa, y con ello mucho más sobre la vida.

¿Interesante no?

Empezó de niño. Es más: en el texto, Piano admite haber empezado su carrera, de niño, en la playa de Genova, construyendo a las orillas del Mediterráneo.

Hoy tiene 83 años, su hijo mayor tiene 50 años y el menor 16, con lo cual debe haber hecho muchos castillos de arena durante varias décadas, un poco por dilecto y un poco por ser padre.

O sea que de alguna manera, esta estrella de la arquitectura, con los años siguió ejercitándose en la construcción de las estructuras más inútiles que existan: los castillos de arena.


¿A Ustedes no le pasó nunca que ocupar una considerable cantidad de tiempo, con metodología e incluso con cierta ilusión, en algo inútil?

A mí sí, será por eso tal vez que me tocó el hermoso y profundo texto de Piano que va mucho más allá de las orillas del mar.


El articulo advierte que para hacer castillos de arena “no hay límite de edad - puedes disfrutar haciéndolos - tengas la edad que tengas, aunque ayuda pensar como un niño”,

y luego regala 4 claves para proceder de la mejor manera.



PRIMERA

“Ten claro que construir un castillo de arena es una operación totalmente inútil. No esperes demasiado; va a desaparecer, sobre todo porque no tiene sentido hacer el castillo demasiado lejos del mar. La relación de un castillo de arena con el agua es más importante que su aspecto. Estudia las olas y luego decide dónde colocar tu castillo: demasiado bajo en la costa y el mar lo destruirá inmediatamente, demasiado alto y no tendrás olas con las que coquetear. Parece complicado, pero es sencillo e instintivo.

Esto es muy sabio: Piano nos invita a reflexionar sobre la relación de nuestra tarea con la realidad y las adversidades que la rodean, cosa que él considera más importante que la forma en sí, o sea la manera de llevarla a cabo.

Por eso primero hay que saber cuál es la índole y a dónde apunta nuestra tarea u objetivo.

¿A dónde va la flecha que estoy por tirar? Primero la flecha y el objetivo.

Primero el “qué” y el “para qué”; luego habrá que estudiar cuál es el “cómo” más conveniente para expresar ese "qué" y "para qué".

Ojo: esto no significa que la forma (el "cómo") no sea importante, es muy importante y fundamental, pero siempre y cuando esté al servicio del "qué" y "para qué". La estética al servicio de la ética, como en las mejores obras de los griegos y del maestro Shakespeare.


De todas formas: sea cual sea la forma que elegimos para nuestro castillo, Piano sugiere estudiar las olas para decidir dónde empezar a construir. ¡El entorno!.

Esto es estupendo si lo trasladamos a la vida de todos los días y noches: si actuamos demasiado alejados de la realidad y de las adversidades, esa lejanía hará que nuestra tarea se vuelva demasiado protegida por la ausencia de pruebas (¿demasiado fácil?); en cambio demasiado cerca de ellas hará que nuestra tarea pueda ser obstaculizada excesivamente por los eventos.

O sea: busca el justo medio.

“Sencillo e instintivo” dice Piano, y me hace acordar a la levedad del centro del circulo, el punto medio por excelencia.


En la figura A de la ilustración que acompaña el articulo se ve claramente: el punto medio es el ámbito más apto para construir un excelente castillo de arena. ¿Es claro no?



SEGUNDA:

"Empieza a cavar una zanja donde las olas hayan mojado la arena. Utiliza tus manos. Construye la arena para crear la masa del castillo, que en realidad es una pequeña montaña con una inclinación de, idealmente, 45°. No necesitas que la zanja tenga más de 30 cm de profundidad y 45 cm de ancho, y el castillo debe tener unos 60 cm de altura".


Hay que trabajar en un lugar cuyo terreno sea "fértil", o sea apto para que pueda crecer algo. Otra vez el punto medio: demasiado seco no sirve, pero tampoco demasiado mojado.


Hay cierto grado de técnica en todas las actividades y tareas, todas, incluso en las inútiles. No podemos prescindir de ella. A veces, muchas veces, confundimos lo creativo con lo artístico y esto puede generar terrible consecuencias. Por ejemplo no todos los artistas son creativos, en realidad muy pocos lo son; o sea: son creativas todas aquellas personas que no repiten un estilo compulsivamente, sino aquellas que resuelven problemas distintos con método, sean artistas o no. Eso es el punto de fulcro de la creatividad, el método.

Siempre, antes o después, esa creatividad que convocamos para resolver problemas necesitará cierto grado de técnica para poder funcionar plenamente.

Evidentemente Piano nos regala el resultado de un montón de “prueba y error” que lo llevaron a cierta conclusión.

TERCERA:

"Haz una entrada en la zanja para que entre el mar. El momento mágico es cuando llegan las olas y la zanja se convierte en un foso. Si el castillo está en una buena posición, puedes ver el flujo y reflujo del agua durante 10 o 15 minutos. Para captar rápidamente la imagen en tu memoria, cierra los ojos cuando entre el agua".

Si nos ocupamos de generar las condiciones más convenientes para lograr nuestro objetivo, (saber el "qué", el "para qué", elegir el "cómo" más conveniente, encontrar el punto medio, regar el terreno, "usar nuestras manos", no huir del aspecto técnico) será posible que suceda la magia y luego, con suerte y aplicación, volverla aprendizaje y memoria. Es hermoso este articulo de Renzo Piano.



CUARTA:

"Luego pon una banderita o cualquier otra cosa que encuentres en el castillo de arena, para que sea visible para la gente que corre por la playa. Vuelve a casa y no mires atrás".

Esto ya es más que una cereza en el pastel. Piano no dice de poner los manifiestos en las calles, poner música y eslogan para que todos se enteren de nuestro logro. Con que se enteren los que corre en la playa y no pisen nuestro castillo ya será suficiente.


El castillo de arena que Renzo Piano nos invita a construir no busca el consenso de nadie, solo el nuestro, a través de todo el trabajo que implica cualquier tipo de construcción.

Y luego "vuelves a casa y no mires atrás": hacer sin hacer, sin apegos, ¡DIFÍCIL!.

“Defiéndelo con firmeza, suéltalo con ligereza” dijo una vez Peter Brook.


El articulo termina así, con el punto 4.

No añade nada más, ni una linea, ni un granito de arena más. Es extraordinario.

Quién quiere entender, entiende. Quién quiere poner en practica, pone en practica; y quién no entendió un pomo, mejor lo lea de vuelta.

Espero te haya gustado y dentro de lo posible, ayudado en algo. A mí me tocó profundamente.

Aquí puedes encontrar el articulo original y completo, en inglés.

Ci vediamo

Forza Tuttx

Mirko

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Ph: Renzo Piano portrait © Francois Mori/AP/REX/Shutterstock

Ilustración: © Son of Alan


 

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