Mensaje de texto Vs. Mensaje de audio


Ciao Ragazzx,


20 años atrás, cuando vivía en Andalucía, para escribir un mail iba hasta el locutorio y alquilaba una hora de internet (50 centavos de euro).

Había gente que llevaba papeles con los mails escritos y los transcribía en la compu del locutorio (para aprovechar el tiempo al máximo, las pantallas aún eran extra-cotidianas).


En esa época me di cuenta que a través de las palabras escritas, a menudo no lograba la ironía o el doble sentido que buscaba con una metáfora o con un juego de palabras, causando malentendidos y a veces cosas peores (me sigue pasando).

Uno siempre piensa en ser claro cuando se comunica con los demás, pero hay que “ver” cómo recibe el mensaje nuestro interlocutor. Es un problema de comunicación y al mismo tiempo de percepción. Todos tenemos este problema, cualquiera sea nuestra tarea. Los directores y directoras de teatro, cine y afines, saben perfectamente a qué me refiero (ahora que lo pienso recuerdo a un director que una vez, en el medio de un ensayo, me dijo: “Esta es una escena de guerra, necesito una música lacrimógena”, pero no me atreví a preguntarle qué quería decir…).


Entonces empecé a pensar que los mails hubieran podido ser sonoros para lograr ser más efectivos. “Sí, claro, en lugar de escribir un mail, lo grabarlo, así el otro entiende el tono con el cual estoy hablando”.

Entonces hice algunos intentos: junto al mail escrito enviaba también el audio del mismo texto, leído por mí. Pero era realmente demasiado trabajo (estoy hablando del año 2000), así que abandoné la idea a mi pesar.


Ahora que todos usamos compulsivamente los audios de Whatsapp, pienso en esos tiempos y me arrepiento de haber imaginado y pedido, con la fuerza del deseo, que los capos de la tecnología nos brindaran la oportunidad de enviarnos mensajes de audio con semejante facilidad.

Si hiciéramos la cuenta de la cantidad de horas que dedicamos a escuchar los audios de los demás, nos abrumaríamos (multiplicado por dos, ya que el mismo tiempo se dedica para grabarlos). Podríamos hacer el calculo semanal, o mensual, anual etc., y descubriríamos que escuchamos horas y horas de audios que nos dicen un montón de cosas, pero no todas muy importantes.

“Sí, ok”, “Estoy por llegar, no sabes cómo está el trafico”, “¿Qué falta del super?”, “No me dijo nada, pero después te cuento”, “Mandame la foto”… aunque estos son solo algunos de los más aforismaticos.

Por supuestos que también hay casos en donde el mensaje audio es una herramienta útil y hasta imprescindible: personas no videntes, mayores, con discapacidades, además de los mensajes para grupos numerosos.

Pero realmente, fuera de esos casos, ¿cómo nos manejamos con la herramienta "mensaje de audio"?


Mi record es haber recibido un audio de una amiga italiana de 25 minutos (¡25 MINUTOS!, ¡1500 segundos!); en segundo lugar está un amigo de Ecuador que me envió una pregunta de 15 minutos (¡15 MINUTOS!, ¡900 segundos!).

Solo esos dos suman 40 minutos escuchando forzosamente un “otro” hablar sola/o, con pausas infinitas, respiraciones que saturan el mic y largos giros de palabras, más monólogos que mensajes.

Esperaba que los guionistas de “Black Mirror” hicieran algo con esto, pero no (aún).

Estoy casi seguro de no haber mandado nunca un mensaje de más de 2,5 minutos; en caso contrario pido disculpas, trataré de que no vuelva a suceder.


Ahora extraño llamar y recibir llamados telefónicos. Me parecen de otra época, pero ¿por qué?, ¿por qué no nos llamamos más, si finalmente tenemos millones de minutos gratuitos y las baterías duran un montón? ¿Por qué?.


Whatsapp anunció y ya implementó la posibilidad de escuchar los audio aumentando la velocidad de reproducción (1x, 1.5x y 2x). ¡Epa! ¿Se dieron cuenta ellos también?.

De todas formas cabe rescatar el trabajo del canal de Gabriel Lucero “Gente rota”, que transforma algunos de estos audio en verdaderas joyas de la comunicación postmoderna.

Este giro hacia el hiperrealismo empezó muy atrás en el tiempo, tiene que ver con Eurípides, pero esa es otra historia, quizás para el próximo newsletter.


Ahora bien:

Es mas rápido grabar un audio que escribir un mensaje.

Es más rápido leer un mensaje que escuchar un audio.

¿Cómo hacemos?


¿Cuál ha sido tu record de un mensaje audio recibido?

¿Y enviado? (Eh!)


Forza Tuttx

Mirko

 

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