¿Cuál ha sido el sonido más característico de tu cuarentena?


Ciao Ragazzx,


El sonido más característico de toda mi cuarentena 2020, el que la acompaño (por no decir perturbó o taladró) fue el de un leve, intermitente e insistente pitido electrónico, muy agudo, proveniente del jardín de unos vecinos de casa, del otro lado de la medianera.


A lo largo de todos esos meses pasé por distintos estados y tipos de decodificación de ese mensaje sonoro: durante las primeras semanas pensé que fuera la señal de un lavarropas (empecé a injuriar internamente contra los vecinos, por su incomprensible y compulsivo lavar y lavar ropa todos los días). Luego me convencí de que debía ser otra cosa, que era imposible fuese un lavarropas o un cualquier otro electrodoméstico, y que probablemente fuera otro tipo de alarma (ahí empecé a imaginar que los vecinos fueran sordos, ya que podían convivir con semejante “sonido” prácticamente todo el día). Cada tanto imaginaba otra cosa, otra causa que generaba ese sonido molesto y otras tantas facetas para los vecinos causa de ese mal.


De una forma o de otra había construido una idea-creencia (rigurosamente fundada a partir de mi personal percepción sonora) de que mis vecinos eran gente insensible e irrespetuosa.

Hasta que un día… hasta que un día me di cuenta de que ese sonido, que ya era parte integrante de la cuarentena de toda mi familia, no tenía nada que ver con los vecinos, sino con nosotros mismos, ya que era provocado por un insecto que se encontraba entre mis plantas. Era un “maldito” bichito el que emitía esa nota insistente, manteniendo un patrón rítmico como pocos músicos podría llegar a mantener.


Pero lo más increíble fue que cuando finalmente me enteré de que era un insecto, y hasta pude localizar la esquina exacta de mi jardín en dónde estaba viviendo y “sonando” de esa manera perturbadora, pocos días después del hallazgo, el misterioso insecto y su sonido desaparecieron.

Se fueron. ¡El bicho se fue!

Una vez que entendió que yo había entendido que los vecinos no tenían nada que ver, se fue. Es decir que durante meses había pensado mal de personas que desconocía y que además eran sonoramente inocentes, cuando en realidad el “sonido” molesto provenía de mi propia casa y posiblemente (y ahí va lo paradójico, pero también lo interesante) era yo el que había invadido y perturbado la cuarentena de mis vecinos con “mi” sonido.


"No escucho, me escucho"… todo el tiempo.


Ya terminé el nuevo libro: "Teatrofonia: criterios sonoros".

Está listo.

Lo escribí acompañado por el bicho “sonando” en mi jardín.

Ya entregué el manuscrito a la editorial.

Lo estarán leyendo.

Me pasé de rosca. Casi 650 paginas. 350 imágenes.

Colaboraron museos, compañías, fotógrafos y teatros de todo el mundo.

Es impublicable.

¿Es impublicable?

¿Qué pasará?

No se.

Oliviero Girondo decía que"Un libro debe construirse como un reloj y venderse como un salchichón.“


¿Y cuál ha sido el sonido más característico de tu cuarentena 2020?


Forza Tuttx

Mirko

 

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